Me dedico a hacer este tipo de encuadernaciones desde hace ya varios años. 

Desde el principio, el cariño y el respeto por la elaboración, han sido mi principal deseo ya que sé, que son unos libros que acompañan en momentos de duelo importantes en la vida.  

Mi trabajo nace de la ilusión de que cada libro sea especial y que se guarde con cariño. Que sea un espacio de memoria y recogimiento.


Cada libro se hace a mano, uno a uno, con papeles de calidad y flores que seco yo personalmente.